Algunos ámbitos que se manejan en nuestra profesión son:
- Reclusos, víctimas, inmigración, menores exclusión social, minorías étnicas.
- Personas con discapacidad
- Personas maltratadas (en especial, mujeres, menores y ancianos).
Tanto en organismos internacionales, administración pública, universidades, empresa privada (por cuenta ajena o ejercicio libre de la profesión) y en el marco del Tercer Sector (asociaciones, fundaciones, federaciones u otras organizaciones sociales).
Por ejemplo:Salud, Educación, Readaptación Social, Protección Civil, Desarrollo Sustentable, Impartición de Justicia, Seguridad Social, Vivienda, Trabajo, Alimentación e Industria.
El Trabajador Social es un profesional de la acción social que ha recibido una formación sólida en la que mediante fundamentos, técnicas, habilidades y aptitudes ha adquirido una capacitación para la comprensión amplia de las estructuras y procesos sociales, el cambio social y del comportamiento humano, que le capacita para:
• Trabajar y valorar de manera conjunta con personas, familias, grupos y comunidades sus necesidades y circunstancias.
• Actuar en la resolución de las situaciones de riesgo con los usuarios.
• Intervenir en las situaciones sociales de malestar en las que viven los individuos, familias, grupos y comunidades, manejando conflictos y ejerciendo mediación.
• Contribuir junto con otros profesionales de la acción social a posibilitar la integración social de personas, familias, grupos y comunidades, a la construcción de una sociedad más justa y cohesionada y al desarrollo de la calidad de vida y del bienestar social para todos los ciudadanos y ciudadanas.
• Participar en la formulación y planificación de políticas sociales y contribuir a la ciudadanía mediante el empoderamiento y la garantía de los derechos sociales.
• Ayudar a personas, familias y /o grupos que se encuentran en situaciones de conflicto manifiesto por problemas psicosociales, a que desarrollen sus capacidades para que puedan hacer frente en mejores condiciones tanto a sus problemas actuales, como a otras situaciones que pudieran presentárselas en el futuro, para fomentar el desarrollo de su capacidad de comprensión (de sí mismo y de su entorno), su tolerancia hacia el sufrimiento y la frustración, así como su capacidad para utilizar adecuadamente sus propios recursos personales y los que ofrece el medio social.
La relevancia de estas competencias profesionales plantea que estas deban ser enmarcadas en una formación universitaria adecuada a las necesidades reales de la sociedad y a los retos de futuro que garantice una formación sólida, de calidad y reflexiva, de carácter teórico- práctico en la que se adquieran las referencias teóricas y epistemológicas, las técnicas, habilidades, actitudes y aptitudes necesarias para el ejercicio profesional del trabajo social.
El Trabajador Social es un profesional de la acción social que ha recibido una formación sólida en la que mediante fundamentos, técnicas, habilidades y aptitudes ha adquirido una capacitación para la comprensión amplia de las estructuras y procesos sociales, el cambio social y del comportamiento humano, que le capacita para:
• Trabajar y valorar de manera conjunta con personas, familias, grupos y comunidades sus necesidades y circunstancias.
• Actuar en la resolución de las situaciones de riesgo con los usuarios.
• Intervenir en las situaciones sociales de malestar en las que viven los individuos, familias, grupos y comunidades, manejando conflictos y ejerciendo mediación.
• Contribuir junto con otros profesionales de la acción social a posibilitar la integración social de personas, familias, grupos y comunidades, a la construcción de una sociedad más justa y cohesionada y al desarrollo de la calidad de vida y del bienestar social para todos los ciudadanos y ciudadanas.
• Participar en la formulación y planificación de políticas sociales y contribuir a la ciudadanía mediante el empoderamiento y la garantía de los derechos sociales.
• Ayudar a personas, familias y /o grupos que se encuentran en situaciones de conflicto manifiesto por problemas psicosociales, a que desarrollen sus capacidades para que puedan hacer frente en mejores condiciones tanto a sus problemas actuales, como a otras situaciones que pudieran presentárselas en el futuro, para fomentar el desarrollo de su capacidad de comprensión (de sí mismo y de su entorno), su tolerancia hacia el sufrimiento y la frustración, así como su capacidad para utilizar adecuadamente sus propios recursos personales y los que ofrece el medio social.
La relevancia de estas competencias profesionales plantea que estas deban ser enmarcadas en una formación universitaria adecuada a las necesidades reales de la sociedad y a los retos de futuro que garantice una formación sólida, de calidad y reflexiva, de carácter teórico- práctico en la que se adquieran las referencias teóricas y epistemológicas, las técnicas, habilidades, actitudes y aptitudes necesarias para el ejercicio profesional del trabajo social.







No hay comentarios:
Publicar un comentario